Los Cotos desde el Camino de El Endrinal, ALCONCHEL DE LA ESTRELLA

Los Cotos

Es un paraje del Término Municipal de Alconchel de la Estrella, situado al Este del citado término. Se encuentra enclavado entre los parajes de "Los Tolmos", "El Endrinal" y "El Derramadero", haciendo de límite con el Término Municipal de Montalbanejo, por el Este. Sus tierras son de secano, dedicándose al cultivo de cereales y girasoles. Antaño había plantadas algunas viñas y también se cultivaban huertas. En la actualidad se ha repoblado con algunos pinos, habiendo también olivas; viñas, sólo queda una en estado de abandono.

El Endrinal

Es un paraje en el Término Municipal de Alconchel de la Estrella, situado entre los parajes de "Los Cotos", "Los Tolmos", "La Lobera" y "Los Pernalares". Al Este linda con el Término Municipal de Montalbanejo.

Sus tierras son en su mayoría de secano, dedicándose al cultivo de cereales y girasoles. Por este paraje discurre el llamado "Camino de El Endrinal", que una vez sale del término municipal, cambia de nombre por el de "Camino de Agualobos", una vez en el término Municipal de Montalbanejo.

Paraje

Paraje es un término que se utiliza en los pueblos de habla hispana para denominar un punto geográfico de una provincia o estado que puede estar habitado o no, y que generalmente cuenta con pobladores dispersos en un área rural.

Un paraje puede ser un pueblo, una aldea o simplemente una zona determinada en el camino de los viajeros o turistas. Los parajes normalmente están separados entre sí por distancias que varían según la geografía del lugar, y mayoritariamente cuentan con abundante agua para las personas que allí habitan.

Los censos consideran a los parajes por la dispersión poblacional de un estado y son tenidos en cuenta a la hora de llevarse a cabo el relevamiento censal.

Camino rural

Los caminos rurales unen las aldeas y las poblaciones más pequeñas de mercado regional, y son los caminos terciarios, secundarios y de penetración. Normalmente, no son pavimentados, o tienen una capa delgada de asfalto; son más angostas y las curvas son más cerradas y las cuestas más empinadas que las de las carreteras. Pueden ser de toda estación o sólo temporales y, a menudo, tienen vados o transbordadores en vez de puentes. Las carreteras que cruzan las regiones rurales, sean pavimentadas o no, se tratan en el artículo carretera.

Ubicación del camino

La ubicación del camino constituye la decisión más crítica en cuanto a su construcción. Esta determinará, el tipo y la magnitud de los impactos ambientales y sociales que causarán. Los caminos rurales que más afectan el entorno son los que:

• Atraviesan las tierras de los pueblos indígenas; o terrenos silvestres críticos;
• Alteran el equilibrio natural en zonas con potenciales peligros naturales; áreas que constituyen el hábitats de la fauna silvestre; y,
• Los que se adentran en áreas no idóneas para los cambios de uso del suelo.
(11 de Junio de 2021)
7. La rayadura del melón es clave

Por último, para saber escoger el melón más dulce es importante observar las rayas, si son concéntricas es que es un melón “hembra”, por lo tanto, más dulce. Los melones “macho” tienen líneas longitudinales de extremo a extremo y tienden a no tener el dulzor de las hembras. Estos melones son más difíciles de encontrar ya que en muchos casos se distribuyen a restaurantes y sitios más exclusivos.

Existen muchos tipos de melones y cada uno tiene una forma y color...
6. El olor debe ser dulce

Otro consejo para saber si el melón está en perfecto estado es olerlo. Dónde más se nota el aroma es en el péndulo del melón (el extremo opuesto al tallo), si el olor es dulce es que está listo para tomar, sin embargo, si es un olor fuerte puede estar pasado.
5. El sonido hueco es sinónimo de “en su punto”

Para saber la madurez de un melón se pueden dar pequeños golpecitos para ver qué tipo de sonido emite. Si suena “duro” es que todavía está verde, sin embargo, si suena hueco y vibra es que el melón está “en su punto”.
4. La dureza es decisiva

Al tocar un melón no debe ser demasiado blando, ya que significará que está pasado. Para saber si un melón está en el estado óptimo se aprieta uno de los lados y el otro lado se abombará un poco.
3. Fijarse en el peso

Otro de los puntos clave para elegir un buen melón es el peso, ante un mismo tamaño será mejor el melón que pese más ya que contendrá más agua y será más jugoso.