Querida Española, hoy me gustaría decirte, Esperanza, Dolores, Soledad, o sea llamarte por tu nombre en esta Semana de Pasión, tu breve mensaje me dio una alegría, pues lo bueno si es breve, ya sabes dos veces bueno, volví el jueves por la tarde para marcharme otra vez el viernes, entré en el ordenador y volví a apagarlo, no me gusto aquello que ví, pero tuve necesidad de entrar de nuevo y llamar a el pan, pan y al vino, vino y clarificar que yo me relaciono con quien sea de mi agrado, es el caso ... (ver texto completo)