El mismo respeto que se te da a tí por elegir la opción de ir de cañas, deberías dar tú a la persona que tiene un profundo sentimiento religioso y va acompañando a la
procesión. ¡Ojo!, te lo digo yo que jamás he ido a ver la procesión porque estoy mejor en la cama o en mi
casa y, sí, después de trasnochar la
noche anterior. Además soy totalmente ateo y sólo creo en mí y en lo que yo hago. Pero eso no me da ni crédito ni autoridad moral para criticar ningún sentimiento religioso. Sólo puedo condenar
... (ver texto completo)