Gracias, señor Paco. Creo que podemos tutearnos. Es un placer.
Su agnosticismo no es ningún problema para nuestra
amistad. No pretendo adoctrinar a nadie; sólo quiero un sitio en mi
pueblo, aunque sea a través del
foro y la lejanía. Nunca sospeché que la cosa iba a llegar a estos extremos de elogio hacia mi persona. Lo agradezco con todo mi corazón, pero antes me creo las cualidades de mis semejantes que las mías propias.
La soledad te hace vivir por dentro, y llega un instante en que tus pensamientos
... (ver texto completo)