Ivón. ¿Dónde has leído que no tolero la existencia de creyentes? ¿En qué has notado que mantengo una actitud prepotente? ¿En qué punto de mi
mensaje ves agresividad en mí? ¿Dónde está mi falta de respeto?.
Figaró. Yo no soy creyente, pero ni me
río, ni hablo mal de los creyentes. Pero eso no quiere decir que no pueda expresar mi opinión al respecto. Y mi opinión es que la religión surge cuando surge la inteligencia. Pero la inteligencia no es suficiente para contrarrestar el desamparo que el ser
... (ver texto completo)