Figaro.
Las reglas del juego las sabes tú, las sé yo, y las saben todos. Son las normas sociales y judiciales. Si se consigue, sin transgredir estas normas, lograr "jugar" en la vida, la vida vale realmente la pena.
Jugar no significa hacer daño a los demás, ni reírse de los demás, ni aprovecharse (parasitar) de los demás. Jugar no está exento del respeto a los semejantes. Jugar es aprovechar todo lo que tenemos a nuestro alrededor para gozar. Pero claro, hay que saber jugar.
Y saber jugar ... (ver texto completo)
Las reglas del juego las sabes tú, las sé yo, y las saben todos. Son las normas sociales y judiciales. Si se consigue, sin transgredir estas normas, lograr "jugar" en la vida, la vida vale realmente la pena.
Jugar no significa hacer daño a los demás, ni reírse de los demás, ni aprovecharse (parasitar) de los demás. Jugar no está exento del respeto a los semejantes. Jugar es aprovechar todo lo que tenemos a nuestro alrededor para gozar. Pero claro, hay que saber jugar.
Y saber jugar ... (ver texto completo)