Lo bueno que estoy observando en esta campaña electoral con respecto a la de años anteriores, es que en mi lugar de residencia (y me imagino que en todos los municipios)está prohibido arrojar octavillas electorales a la
calle y pegar
carteles indiscriminadamente. Yo agradezco esta medida por el ahorro de papel que la misma supone.
En nuestra sociedad actual no es sencillo pensar que tras una hoja de papel hay un
árbol que ha tenido que ser talado. Los
árboles mantienen el equilibrio entre el oxígeno
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