Hola soy un quereño y como tantos otros arto de las olores de la
fabrica que no dejan ni de dormir. Me da verguenza cuando gente de otros
pueblos se mofa de los olores de mi
pueblo. Las autoridades del pueblo no hacen o no quieren hacer nada parece que vivimos en una dictadura castrista en vez de una democracia europea. Por todo ello gracias a Carmelo Baillo, al alcalde que tenemos y a los quereños que les apollan ¡que pena!