Se da el caso de que un servidor tiene el temperamento otoñal, y no le sientan bien estos días de primeros calores y cielos despejados. Sin mis nubes no soy nada.
Se me encharcan más fácilmente los ojos, y empiezo a pensar en las lluvias que he contemplado a lo largo de mi vida; en las rendijas de persiana a través de las cuales he atisbado los aconteceres del mundo de afuera; en esas flores presuntuosas que esmaltaban los caminos de mi pueblo; en esos cipreses que sirven de acomodo a las chillonas ... (ver texto completo)
Se me encharcan más fácilmente los ojos, y empiezo a pensar en las lluvias que he contemplado a lo largo de mi vida; en las rendijas de persiana a través de las cuales he atisbado los aconteceres del mundo de afuera; en esas flores presuntuosas que esmaltaban los caminos de mi pueblo; en esos cipreses que sirven de acomodo a las chillonas ... (ver texto completo)