La matanza casera, primero se traía el cerdo desde la córrala al que se le había tenido un día o dos si comer antes del sacrificio con el fin de encontrarnos con el mondongo del animal vacío y facilitar la limpieza de tripas. Una vez se llegaba al lugar de la matanza tres o cuatro hombres le subían al banco que por lo general de madera de encina, el matarife le colocaba una soga en la boca del animal que este con rabia mordía y con esa misma soga se daba la vuelta al hocico del cerdo la que sujetaba ... (ver texto completo)