Me alegro de haber "regresado a vosotros aldeanos" después de una larga sequía, casi mano a mano con "el jardinero de las nubes"; cada uno quijote a su manera, atacando molinos. "Deje la aldea" por la escasa participación, y alguna vez he sentido el deseo de regresar: si no lo he hecho hasta hoy, ha sido, porque, su vuelta, en voces era como un desierto, en el que no hay ni tan siquiera ecos. No se si "el jardinero de las nubes, cabalga aún con sus sueños, que compartía, aún con sustanciales diferencias, ... (ver texto completo)