Buenos días a todos:
Flor, ¿No te ponías un cascarón de cebolla en la cabeza? Decían que así no llorabas, pero los lagrimones que te salbataban de los ojos eran impresionantes de todas formas. De mi infancia y juventud en Aldea tengo muchísimos recuerdos, uno de ellos es el albercón de los Lesmes, para nosotros era como bañarse en una piscina olimpica, por que comparado con el resto de albercas era enorme. Entonces si que había que bañarse y guardar la ropa porque como llegar el tractorista a cambiar ... (ver texto completo)
Flor, ¿No te ponías un cascarón de cebolla en la cabeza? Decían que así no llorabas, pero los lagrimones que te salbataban de los ojos eran impresionantes de todas formas. De mi infancia y juventud en Aldea tengo muchísimos recuerdos, uno de ellos es el albercón de los Lesmes, para nosotros era como bañarse en una piscina olimpica, por que comparado con el resto de albercas era enorme. Entonces si que había que bañarse y guardar la ropa porque como llegar el tractorista a cambiar ... (ver texto completo)
No no me ponía el cascarón, pero formabamos buena llantina, ya te dije que lo odiaba, estabamos esperando la calabaza como agua de Mayo para desahogarnos. Pues fijate tú, yo en la alberca de Lesmes no me bañé nunca, pero si vi hacerlo a chicos y jóvenes, por cierto, todavía hay en algunos lugares alberquillas que las pintan de azul claro y hacen uso de ellas, a mi particularmente me gustan mucho.