Si tuviera que elegir entre las
fiestas que tenemos en el
pueblo, me quedaba sin duda con las del
Santo Cristo, porque la
Semana Santa nunca me ha terminado de llenar.
Aun así, y aunque no soy tamborista, salgo todos los días con mi túnica, y participo en la
fiesta como una más. Pero ayer me quedé decepcionada de la gente de este pueblo.
Vi la
procesión en la
puerta del
Bar del Rubio, y mientras estaba pasando, la gente de dentro del bar no se callaba y estaba armando escándalo, sin importarle
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