Jarocho, dices: - No es que sea muy
feliz...
No te abrumes. La
felicidad solo tiene un sentido, que es la vida, osea, dar la vida. Ver nacer a un hijo, por ejemplo, te eleva en un extasis de felicidad irrepetible.
El polo opuesto es ver la muerte en un ser querido. La muerte es la máxima expresión de la profunda tristeza.
Entre la luz de la vida, y la oscuridad de la muerte, lo que hacemos, o debieramos hacer es jugar. Nuestra existencia es un
juego. En este juego sentiremos satisfacción,
... (ver texto completo)