Ingenuos, solitarios caminan por la vida
y en sus desnudos hombros llevan sin saberlo
el peso invisible de pan, gavillas e incienso
que jamás conocieron.
Y en la escasez de amores de la calle
van derramando quebradas tristezas
que se clavan en sus frágiles hombros
como dagas, como afilados cuchillos de soledad.
Son los niños de la calle, son los brotes inmaduros ... (ver texto completo)
y en sus desnudos hombros llevan sin saberlo
el peso invisible de pan, gavillas e incienso
que jamás conocieron.
Y en la escasez de amores de la calle
van derramando quebradas tristezas
que se clavan en sus frágiles hombros
como dagas, como afilados cuchillos de soledad.
Son los niños de la calle, son los brotes inmaduros ... (ver texto completo)