Un español de
Barcelona ha sido sancionado por la Generalidad con 900 euros por utilizar el español en el
letrero que, en la entrada del portal, le anunciaba como
abogado, con detalle de sus actividades. Ni que decir tiene que el abogado ha señalado que piensa recurrir y llegar, si fuese necesario, hasta el Constitucional.
Este hecho, que se repite a diario, cuenta en
Cataluña con una pléyade de ”chivatos”, que al estilo nazi pueden denunciar, desde el anonimato, a cualquiera que se expresa en
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