Estructura eclesiástica clásica: Hecho de madera oscura con líneas sobrias y rematado en la parte superior con una
cruz de madera, el símbolo central del templo católico. Cortina de terciopelo granate: Este tipo de cortinaje se utilizaba tradicionalmente para garantizar la privacidad y la discreción del feligrés durante el sacramento de la penitencia o confesión. Entorno arquitectónico: A la izquierda se aprecia el característico muro de
piedra vista, que evoca el pasado de esta
parroquia como una de las
iglesias-fortaleza más antiguas y singulares del norte de
Ibiza, construida originalmente entre los siglos XIV y XV.