Arquitectura de la nave y techos: Se observa una perspectiva orientada hacia la parte posterior del templo, destacando su imponente
bóveda de cañón apuntado. Las paredes y los
arcos están encalados con el
color blanco característico de la arquitectura tradicional ibicenca, lo que maximiza la luminosidad interior. El
Coro Alto: Al fondo resalta el coro de madera, sostenido por una estructura superior que cruza el ancho de la nave. Es uno de los elementos tradicionales mejor conservados y fotografiados de este templo por los viajeros. La
vidriera: En el centro del coro destaca una pequeña vidriera de
colores (
vitral) que representa una figura religiosa, sirviendo como una entrada de luz sutil pero muy llamativa dentro de un
edificio cuyos muros son gruesos y con pocas aberturas por su origen
medieval defensivo (
iglesia-fortaleza).