Estructura y diseño: Se trata de un mueble de madera rústica encastrado directamente en los gruesos muros encalados del templo. Destaca la pequeña rejilla central de madera calada (o celosía), diseñada históricamente para mantener la privacidad y distancia entre el sacerdote (en el interior) y el penitente (en el exterior). Remate superior: El confesionario está coronado por una sencilla
cruz latina de madera sobre una base redondeada, un elemento
ornamental común en el mobiliario litúrgico católico. El templo de Sant Miquel de Balansat (construido originalmente entre los siglos XIV y XVI en lo alto del Puig de Missa) es famoso por sus muros de fortificación contra los ataques piratas y por albergar una de las plantas estructurales más singulares de la isla.