Textura y Geología: Se aprecian a la perfección los desfiladeros, grietas y pequeñas
cuevas erosionadas por el viento y el
mar a lo largo de los siglos. Escala Real: Desde el catamarán se percibe la colosal altura del islote. Aunque desde las
playas de
Ibiza (como Cala d'Hort) parece una
roca flotante, de cerca es una mole imponente que alcanza los 382 metros sobre el nivel del mar. Contraste de
Colores: La
piedra caliza de tonos ocres, grises y tostados resalta intensamente bajo el
cielo completamente despejado y sobre las
aguas profundas del Mediterráneo. Es Vedrá forma parte de una reserva natural protegida y está envuelta en multitud de leyendas locales sobre magnetismo, avistamientos de ovnis y mitología. Verla tan de cerca desde el
agua es una de las mejores formas de apreciar su
naturaleza salvaje y su magnetismo real.