Paredes calcáreas y oquedades: Estás situados justo debajo de los escarpados muros verticales de la reserva natural. Se aprecian las caprichosas formas de la
piedra erosionada por la fuerza del
mar y el viento, creando pequeñas oquedades y entradas que parecen
cuevas marinas.
Aguas profundas: En la parte inferior, el mar Mediterráneo se observa con un tono oscuro y denso debido a la
sombra proyectada por la inmensa pared de la isla, que alcanza los 382 metros de altura en su punto máximo. Disfruta de la travesía, ya que aproximarse en
barco es la única manera legal y permitida de experimentar de cerca las dimensiones reales y el magnetismo de esta mágica mole de piedra. Es Vedrà es una reserva natural protegida, por lo que está totalmente prohibido desembarcar en él. Hacer una
excursión en barco o catamarán es, sin duda, la mejor manera de apreciar de cerca la
monumental escala y la atmósfera mística de sus paredes de
roca virgen.