Los
acantilados y la
cueva: Estás bordeando las escarpadas paredes verticales de
roca caliza, que alcanzan casi 385 metros de altura en su punto más alto. La gran oquedad oscura que se aprecia en el centro es una de las tantas
cuevas marinas talladas por la fuerza del oleaje y el viento a lo largo de los siglos. El
color del
agua: Notarás que el agua junto a la pared tiene un tono azul oscuro muy profundo, casi negro. Esto se debe a que la profundidad en esta cara perimetral del islote cae en vertical de manera radical y el fondo es muy oscuro, un rasgo típico al circunnavegar esta zona. Las líneas de nivel del
mar: Las marcas blanquecinas y grisáceas en la base de la roca (la línea de flotación) muestran la erosión constante del mar y los depósitos de salitre de las olas.