Al estar navegando a su alrededor en catamarán, puedes apreciar detalles que no son visibles desde los
miradores de tierra firme. Geología imponente: Estás viendo de cerca sus paredes escarpadas formadas por
roca caliza que se elevan casi verticalmente desde el
agua. Su cumbre alcanza casi los 400 metros de altura sobre el nivel del
mar. Contraste de
colores: El fuerte sol mediterráneo resalta el gris claro y blanco de la
piedra caliza en la cima, lo que contrasta bellamente con el verde oscuro de la vegetación mediterránea baja (matorral y arbustos robustos adaptados a la salinidad) que cubre las faldas de la
montaña. Formaciones rocosas: En la parte derecha de la cresta superior se aprecian agujas y crestas afiladas desgastadas por la erosión del viento marino y el agua a lo largo de los siglos.