Al aproximarte en catamarán, este coloso de
roca de casi 400 metros de altura destaca por sus
acantilados de roca caliza esculpidos por la erosión, franjas de vegetación mediterránea adaptadas al viento marino y una atmósfera de misticismo y leyendas realzada por la luz del sol. Este islote no solo es famoso por su belleza natural, sino por ser uno de los lugares más mágicos y misteriosos del Mediterráneo.
Gigantes y piratas: El folclore ibicenco cuenta la
historia de "Es Semal" (dos hermanos) que tuvieron que enfrentarse a un
gigante que vivía en una
cueva de la roca para conseguir pulpos y salvar a su padre enfermo. También se decía que los piratas usaban el islote como punto estratégico de vigilancia.