Uno de los mayores iconos de las Islas
Baleares, protegido bajo la figura de
Parque Natural desde 2002. Verlo desde un catamarán es un verdadero privilegio, ya que la aproximación por
mar permite apreciar detalles geológicos e históricos fascinantes: Paredes verticales y geología: Es Vedrà es una colosal mole de
roca caliza mesozoica que alcanza los 382 metros de altura sobre el nivel del mar, emergiendo de forma casi vertical. Su formación se debe a un colapso geológico ocurrido hace unos 155 millones de años tras los movimientos tectónicos que crearon la cordillera Bética. En tu imagen se aprecian perfectamente las marcadas estrías de la roca y las zonas de desprendimiento. La mística y el magnetismo: Desde esta posición tan cercana, muchos navegantes relatan la sensación de majestuosidad que transmite el islote. Popularmente se le atribuye ser uno de los puntos más magnéticos de la Tierra (mitos que dicen que altera las brújulas), además de estar envuelto en leyendas sobre ovnis, sirenas y ser el hogar de la diosa fenicia Tanit.