Al estar tan cerca de su base durante vuestra
excursión marítima, se puede apreciar la colosal escala de esta mole rocosa que emerge abruptamente del
mar Mediterráneo. Geología vertical: Se observa la abrupta cara de la
roca calcárea grisácea y blanquecina, llena de grietas, oquedades y crestas afiladas esculpidas por la erosión del viento y la salinidad del mar. Vegetación adaptada: En la falda de la
montaña se aprecia una ladera empinada cubierta de matorral verde bajo y arbustos mediterráneos (garriga), capaces de sobrevivir en condiciones extremas y con muy poca tierra practicable. Al tratarse de una Reserva Natural protegida, aproximarse en catamarán es una de las mejores formas de disfrutar de su biodiversidad y de su sobrecogedora belleza salvaje.