Hasta que no he sido mayor que no había oído eso de halloween, referido a esta
costumbre que nos han traido los americanos. Cuando yo era pequeño, de eso ya hace muchos años, robábamos calabazas para hacer calaveras como la que se ve en la
foto con el propósito, decíamos, de meter miedo. Como en el
pueblo había tan poca luz en las
calles por la
noche pues causaba sensacion el ver con tanta claridad esos ojazos resplandecientes y que sobre todo a las chicas las asustaba un poco. Ahora, esto mismo
... (ver texto completo)