Este bello ejemplar, que yo llevo conociendo en el mismo estado desde niño, se llama azarollo. En otros sitios se llama acerolo y en otros serval. Los
frutos los produce en racimos y hasta que no maduran no se pueden
comer pues te llenan la boca como si te metieran un estropajo que tu quieres espulsar con tu lengua y no lo consigues. Al madurar se vuelven de
color marrón oscuro habiendo sido primero de un verde blanquecino con pinceladas de rojo.
De ser duros, pasan a ser blandos, tanto que si haces
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