Todavía falta un poco para acabarse y antes de que acabe os quiero contar una cosa que me pasó hace muchos años cuando yo estaba haciendo la mili en el ejército. Fuimos de maniobras de tiro y después de comer nos desparramamos por los cerros y se presentó en poco rato una tormenta tremenda que no esperábamos y que no la vimos por estar en una barranco profundo. Total que enganchamos a correr y a buscar el fusil que lo teníamos en tienda. Cuando llegué yo al puesto alguien se lo había llevado que ... (ver texto completo)