El año que quinté yo, fuimos 28 mozos varones. Hubo otras tantas féminas; pero ellas no entraban en sorteo para ir a la mili. En este día de los "Inocentes", lo festejamos con mucha alegría, al estilo tradicional que era pidiendo donativos por todas las casas del pueblo, yendo a Misa como autoridades y adorar en ella, al Niño Dios, echar pregones en los sitios de costumbre, (todos ellos eran de estilo jocoso y un poco picantes para aquellos tiempos) y una comida conjunta pagada con lo se recogió. ... (ver texto completo)