¿Qué hacen por nosotros los sapos?

Los sapos no tendrían porqué hacer nada provechoso por el ser humano para justificar su existencia, pero también lo hacen. El sapo sale a cazar de noche y se alimenta de insectos —nocturnos, claro— precisamente aquéllos que se libran del control de las aves y depredadores diurnos. Si no hay sapos, los insectos de la noche se libran de sus enemigos (salvo que tenga musarañas) y verá mermar su huerta sin saber qué está pasando.

Si lo encuentra en su jardín, ... (ver texto completo)
En Inglaterra, si visitas un “garden”, tiendas especializadas donde venden cosas para tu jardín, podrás comprar tu sapo para llevártelo en una cajita y soltarlo en tu jardín. Él te limpiará de babosas e insectos tu parterre y no te pedirá nada a cambio.
Nosotros de chicos los matábamos a pedradas pues pensábamos que escupía veneno. Por eso lo llamábamos, sapo escupuloso.

Un abrazo.
En muchas ocasiones, como se puede verificar en el apartado que corresponde a mi cuenta como colaborador de este foro, he participado con historias, personajes y costumbres de Deza.
Hoy viene a mi memoria un luctuoso suceso ocurrido hace muchos años- quizás cuarenta y cinco-, que demuestra la solidaridad de las gentes de nuestro pueblo; un triste episodio en el que el pueblo estuvo más unido que nunca. Al narrar este suceso, no pretendo sacar a colación viejos y tristes recuerdos, sino demostrar ... (ver texto completo)
A veces los sucesos fuerte de la vida, nos dejan una señal profunda. Qué en el momento produce gran dolor. Pero luego con el correr del tiempo sigue palpitante en nuestros recuerdos. Puede paracer que se olvida, pero siempre hay algo, cualquier pequeña cosa, que nos vienen a la mente y por nuestros corazones pasa como un relampago, pero palpitante.
Un saludo.
¿Qué hacen por nosotros los sapos?

Los sapos no tendrían porqué hacer nada provechoso por el ser humano para justificar su existencia, pero también lo hacen. El sapo sale a cazar de noche y se alimenta de insectosnocturnos, claro— precisamente aquéllos que se libran del control de las aves y depredadores diurnos. Si no hay sapos, los insectos de la noche se libran de sus enemigos (salvo que tenga musarañas) y verá mermar su huerta sin saber qué está pasando.

Si lo encuentra en su jardín, ... (ver texto completo)
La vida de una sapo pasa por muchas vicisitudes, inimaginables para usted y para mí. Para empezar, el sapo nace como una retahíla de huevos de muchos centímetros de larga que pone su mamá. La deposita en el agua y es la única vez en la vida de nuestro amigo que necesita imperiosamente del líquido elemento. Estos huevos eclosionan y salen los renacuajos, que van sufriendo metamorfosis hasta convertirse en individuos sapos con aspecto de sapos. En esto invierten de 2 a 3 meses.

Un abrazo.
Y mientras tanto, los renacuajos se alimentan de algas en su charca. El sapito adulto lleva una vida discreta hasta que le llega la época del celo. Entonces necesita encontrar novia o novio y para ello emprende larguísimos viajes hacia lugares húmedos o encharcados. Y es ésta pequeña migración la que los pone al descubierto y los hace vulnerables. Mueren atropellados en las carreteras o víctimas del perjuicio y la ignorancia.

Un abrazo.
La leyenda negra del sapo hunde sus orígenes en su presunto carácter venenoso. El sapo, como todos los anfibios, tiene unas glándulas en la piel capaces de segregar una sustancia maloliente y tóxica que llega a afectar las mucosas del ser humano. Es un animal poco apetitoso y por ello le respetan casi todos los depredadores. Pero una cosa es disponer de las armas y otra muy distinta utilizarlas. Los animales no son tontos y no se dedican a derrochar sus exiguos medios de defensa. Si se les trata ... (ver texto completo)
La vida de una sapo pasa por muchas vicisitudes, inimaginables para usted y para mí. Para empezar, el sapo nace como una retahíla de huevos de muchos centímetros de larga que pone su mamá. La deposita en el agua y es la única vez en la vida de nuestro amigo que necesita imperiosamente del líquido elemento. Estos huevos eclosionan y salen los renacuajos, que van sufriendo metamorfosis hasta convertirse en individuos sapos con aspecto de sapos. En esto invierten de 2 a 3 meses.

Un abrazo.
La leyenda negra del sapo hunde sus orígenes en su presunto carácter venenoso. El sapo, como todos los anfibios, tiene unas glándulas en la piel capaces de segregar una sustancia maloliente y tóxica que llega a afectar las mucosas del ser humano. Es un animal poco apetitoso y por ello le respetan casi todos los depredadores. Pero una cosa es disponer de las armas y otra muy distinta utilizarlas. Los animales no son tontos y no se dedican a derrochar sus exiguos medios de defensa. Si se les trata con delicadeza o, simplemente, no se les trata, la mayor parte de animales potencialmente peligrosos son completamente inofensivos.

Un abrazo. ... (ver texto completo)
Han cambiado mucho las cosas; los príncipes permanecen solteros y a los sapos no les besan ni las princesas. El sapo, antaño protagonista de cuentos de hadas, va camino de representar su propia extinción en un teatro repleto de hombres y mujeres que no prestan la menor atención al espectáculo. El sapo común es uno de ellos. Se va quedamente, sin pena ni gloria; sin despertar en nosotros la menor sensación de pérdida. El bueno del sapo, ese bicho por enésima vez maligno, venenoso, capaz de emponzoñar ... (ver texto completo)
Los anfibios fueron los primeros en desembarcar, pero también lo fueron en tener un oído como Dios manda (con sus huesecillos y su oído medio), en disponer de patas pares, en proteger sus ojos con párpados y en tener glándulas lacrimales. Por tanto, las primeras lágrimas que humedecieron la tórrida arena del mesozoico fueron derramadas por el abuelo del sapo.

Un abrazo.

Un abrazo.
Para ejemplarizar cómo hasta el ser más horrendo debe ser amado y respetado, la literatura infantil eligió al pobre sapo como paradigma de todo lo feo y repugnante. Bien es cierto que con afán educativo, porque bastaba un simple beso para convertirlo en un apuesto príncipe casadero.

Un abrazo.
Han cambiado mucho las cosas; los príncipes permanecen solteros y a los sapos no les besan ni las princesas. El sapo, antaño protagonista de cuentos de hadas, va camino de representar su propia extinción en un teatro repleto de hombres y mujeres que no prestan la menor atención al espectáculo. El sapo común es uno de ellos. Se va quedamente, sin pena ni gloria; sin despertar en nosotros la menor sensación de pérdida. El bueno del sapo, ese bicho por enésima vez maligno, venenoso, capaz de emponzoñar ... (ver texto completo)
Para ejemplarizar cómo hasta el ser más horrendo debe ser amado y respetado, la literatura infantil eligió al pobre sapo como paradigma de todo lo feo y repugnante. Bien es cierto que con afán educativo, porque bastaba un simple beso para convertirlo en un apuesto príncipe casadero.

Un abrazo.
Las ranas y los niños.

Como una lluvia de balas, las piedras caían con violencia sobre las pequeñas ranas que tomaban el sol sobre las hojas de los nenúfares que flotaban en el estanque. Los animalitos se sumergían rápidamente o se ocultaban en el barro, para huir de los terribles golpes. Pero los niños, empeñados en aquella travesura, arrojaban una piedra tras otra, y los proyectiles cruzaban los aires zumbando.

- ¡Deteneos! ¡Deteneos! -suplicó una de las ranas, mientras saltaba sobre un nenúfar, ... (ver texto completo)
Y con esto despedimos s nuestra simpática rana.
Mitología y simbología.

En la mitología, la rana está relacionada con la resurrección. En la mitología egipcia era la diosa Herit que ayudó a Isis a recomponer el cuerpo destrozado de Osiris y después le insufló el hálito de la vida. Es la misma historia que se cuenta en las narraciones infantiles cuando la rana se convierte en un príncipe u otro personaje. Sin embargo, en el ámbito religioso y académico, la rana simboliza la lujuria.

Adios ranita.

Un ... (ver texto completo)
La rana que quiso superar al buey.

Un viejo buey, en la pradera donde pacía, pisó una pequeña rana, aplastandola bajo su pesada pezuña. Los hermanos de la ranita corrieron despavoridos a la charca, para contar a su madre la desgracia que había sucedido.

- ¡Oh madre! ¡El buey era muy grane! -dijeron-. ¡Más grande que cualquier otra cosa que hayas visto!

- ¿Asi de grande? -preguntó la rana a sus pequeñuelos... Tomó aliento, retuvo el aire un instante y luego se hinchó como un gran globo.

Los ... (ver texto completo)
Las ranas y los niños.

Como una lluvia de balas, las piedras caían con violencia sobre las pequeñas ranas que tomaban el sol sobre las hojas de los nenúfares que flotaban en el estanque. Los animalitos se sumergían rápidamente o se ocultaban en el barro, para huir de los terribles golpes. Pero los niños, empeñados en aquella travesura, arrojaban una piedra tras otra, y los proyectiles cruzaban los aires zumbando.

- ¡Deteneos! ¡Deteneos! -suplicó una de las ranas, mientras saltaba sobre un nenúfar, ... (ver texto completo)
En muchas ocasiones, como se puede verificar en el apartado que corresponde a mi cuenta como colaborador de este foro, he participado con historias, personajes y costumbres de Deza.
Hoy viene a mi memoria un luctuoso suceso ocurrido hace muchos años- quizás cuarenta y cinco-, que demuestra la solidaridad de las gentes de nuestro pueblo; un triste episodio en el que el pueblo estuvo más unido que nunca. Al narrar este suceso, no pretendo sacar a colación viejos y tristes recuerdos, sino demostrar ... (ver texto completo)
Las ranas y su Rey

Hace mucho, muchísimo tiempo, en los días en que el mundo era joven aún, la laguna que existía junto al bosque estaba llena de centenares de ranitas de piel goteada. Corno se habían cansado de su vida en la plácida laguna y ansiaban nuevas diversiones, se reunieron en consejo. Y, ruidosamente, pidieron a Júpiter que ¡es enviara un rey.

Como Júpiter sabía que eran unos animales estúpidos, sonrió al oir su petición y arrojó un leño a las plácidas aguas.

—He ahí vuestro rey ... (ver texto completo)
La rana que quiso superar al buey.

Un viejo buey, en la pradera donde pacía, pisó una pequeña rana, aplastandola bajo su pesada pezuña. Los hermanos de la ranita corrieron despavoridos a la charca, para contar a su madre la desgracia que había sucedido.

- ¡Oh madre! ¡El buey era muy grane! -dijeron-. ¡Más grande que cualquier otra cosa que hayas visto!

- ¿Asi de grande? -preguntó la rana a sus pequeñuelos... Tomó aliento, retuvo el aire un instante y luego se hinchó como un gran globo.

Los ... (ver texto completo)
La moraleja de la historia es que de nada sirve obrar bien con quienes por su naturaleza sólo pueden devolverte el mal.

Un abrazo.
Las ranas y su Rey

Hace mucho, muchísimo tiempo, en los días en que el mundo era joven aún, la laguna que existía junto al bosque estaba llena de centenares de ranitas de piel goteada. Corno se habían cansado de su vida en la plácida laguna y ansiaban nuevas diversiones, se reunieron en consejo. Y, ruidosamente, pidieron a Júpiter que ¡es enviara un rey.

Como Júpiter sabía que eran unos animales estúpidos, sonrió al oir su petición y arrojó un leño a las plácidas aguas.

—He ahí vuestro rey ... (ver texto completo)
Fábula de la rana y el escorpión.

Esta es una fábula africana. Tiene un mensaje muy ambiguo pero igual es interesante. La fabula cuenta que una vez una rana se disponía a cruzar un río, cuando de repente se le acercó un escorpión que vivía por allí. La rana intento huir pero el escorpión le pidió que no lo hiciera y le suplico: Hermana rana, eseo cruzar este río, pero no puedo nadar ¡Por favor, pásame en tu espalda! Entonces la rana le respondió: No puedo hacerlo, ¿Como voy a saber que no me envenenarás ... (ver texto completo)
La moraleja de la historia es que de nada sirve obrar bien con quienes por su naturaleza sólo pueden devolverte el mal.

Un abrazo.