Había un tren, Sevilla- Morón de Frontera en el que los vagones eran independientes uno del otro y por lo tanto el paso entre ellos no era posible. Bueno, tampoco eso es cierto pues el revisor pasaba del uno al otro por una plataforma exterior y agarrándose en una barra pasamanos. El peligro existía; pero no era mayor, puesto que aquel tren corría poco. Llegaba a Utrera y desde esta estación reculaba y se adentraba en Morón de culo. Al día siguiente saldría de cara pues dormía allí, en donde se acababa ... (ver texto completo)
Los trenes que circulaban Madrid- Zaragoza- Barcelona o a la inversa, para subir la cuesta que culminaba en Torralba del Moral (Soria) en ambas direcciones, siempre llevaban dos máquinas porque no podían con la pendiente. Y aun así de vez en cuando pegaban unos patinazos tremendos las ruedas tractoras, sobre el raíl. Para no patinar, unos conductos, desde un depósito, vertían arena en la vía y esto solucionaba generalmente, el problema. Las máquinas de tren se enganchaban y desenganchaban, en ambos ... (ver texto completo)