Un chistecillo, sin ánimo de ofender, para comenzar el día:
Un borracho que lleva una bolsa y un periódico atrasado se sube a un autobús y se sienta al lado de un cura. Saca de la bolsa un tetrabrik de vino barato, pega un buen trago, eructa y se pone a leer el periódico. El cura, incómodo, hace como que el borracho no existe y ni le mira. Al cabo de un rato, el borracho mira al cura y le pregunta:
-Perdone, padre, ¿sabe usted qué es lo que causa la artritis?
El cura, enfadado, le responde:
-Pues es un castigo divino por llevar una vida disipada, llena de excesos, concupiscencia y lujuria y alejada del camino dictado por Dios.
-Gracias, padre -responde el borracho antes de volver a ponerse a leer-.
El sacerdote, meditando en lo que había dicho, se arrepiente de su brusquedad y decide disculparse:
-Usted perdone, no quería ser tan iracundo. ¿Desde cuándo sufre usted de artritis?
-No, si yo no tengo artritis. Se lo pregunté porque acabo de leer en éste diario que el Papa la sufre desde hace meses…
Saludos ... (ver texto completo)
Un borracho que lleva una bolsa y un periódico atrasado se sube a un autobús y se sienta al lado de un cura. Saca de la bolsa un tetrabrik de vino barato, pega un buen trago, eructa y se pone a leer el periódico. El cura, incómodo, hace como que el borracho no existe y ni le mira. Al cabo de un rato, el borracho mira al cura y le pregunta:
-Perdone, padre, ¿sabe usted qué es lo que causa la artritis?
El cura, enfadado, le responde:
-Pues es un castigo divino por llevar una vida disipada, llena de excesos, concupiscencia y lujuria y alejada del camino dictado por Dios.
-Gracias, padre -responde el borracho antes de volver a ponerse a leer-.
El sacerdote, meditando en lo que había dicho, se arrepiente de su brusquedad y decide disculparse:
-Usted perdone, no quería ser tan iracundo. ¿Desde cuándo sufre usted de artritis?
-No, si yo no tengo artritis. Se lo pregunté porque acabo de leer en éste diario que el Papa la sufre desde hace meses…
Saludos ... (ver texto completo)