También recibía el nombre de chita la taba o astrágalo de los corderos; huesecillo menudo que —a guisa de dado— se utilizaba en juegos de azar y que también se jugaba a escondidas cuando se apostaba por las mismas razones descritas anteriormente.
Haciendo referencia al objeto arrojadizo, el juego recibió posteriormente el nombre de tejo, ya que en ambientes urbanos era más habitual encontrar trozos de teja aptos para el juego. Del arrojo, decisión e insistencia necesarias para tirar bien los tejos ... (ver texto completo)
Haciendo referencia al objeto arrojadizo, el juego recibió posteriormente el nombre de tejo, ya que en ambientes urbanos era más habitual encontrar trozos de teja aptos para el juego. Del arrojo, decisión e insistencia necesarias para tirar bien los tejos ... (ver texto completo)