El Alguacil de turno, que también entraba en rifa, trataría de tocar la trompeta para echar sus pregones preparados para la ocasión; pero de allí no salían más que berridos. Daba igual; lo interesante era hacerles saber a las mozas que aquel día no se podía salir sin bragas a la calle, bajo multa… y otras cosas jocosas, por el estilo. Total de lo que se trataba y de lo que se seguirá tratando, es de pasarlo bien. De pasar un día memorable.
Un abrazo.
Un abrazo.
A partir de ahora, de esta fecha memorable, habrá que tomarse la vida de otra manera ya que la madre Patria, nos exigirá el año entrante, servirla, como hombres de pelo en pecho, sin quejarse por nada y pasándolas muchas veces canutas; pero sin rechistar. Recuerdo un chiste que contaba uno y que decía: Llegó un recluta a la mili y no hacía más que quejarse porque las lentejas que les daban de comer, tenían muchas piedras. Lo oyó el sargento y poniéndolo firmes, le espetó: Bueno tiomiquitis… ¿Usted ... (ver texto completo)