Aragon no esta mal. Es una bonita tierra y la gente es muy amable. Lástima que hayan perdido buena parte de su personalidad histórica como pueblo y hayan sido absorbidos por la mentalidad y cultura castellanas. Deberían aprender de Cataluña, que se resiste a perder su identidad y conciencia de pueblo, algo que la hace más atractiva. Aragón es casi una provincia más de Castilla.