Los franceses llaman a los hijos mestizos (catalán-francés), charnegos y esta deplorable costumbre la hicieron suya los catalanes para llamar a los hijos de castellanos (andaluces, castellanos, gallegos, extremeños, etc.)con catalanes. Parece que ahora esto ya no está de moda, quizá sea porque todos tenemos algún familiar "extranjero".