Desde que la han arreglado, la
calle Conde Aranda (conocida hora como "El Padeo de las
Palmeras") ha quedado muy agradable.
Las palmeras le dan el típico ambiente meditarráneo, al que las farolas aportan esa elegancia de ciudad europea. Y en medio de este escenario de ciudad mediterránea de la vieja europa, encuentras todo un
mosaico de gentes de nuestra vecina Africa, salpicado con algún viajero del lejano oriente o algún caribeño del nuevo mundo.
¡Os recomiendo esta calle!