Leyendo Checas de Barcelona, el documento sobre la represión izquierdista en la ciudad que acaba de publicar la editorial Belacqua, descubrimos al artífice de la modernidad ful que se gastan. Y es que del diseño de las celdas de tortura catalanas se encargó un tal Alfonso Laurencic, socialista austriaco, pintor profesional y padre putativo de las formas maragallianas. De él, leemos: “ideó una nueva modalidad de tortura, la llamada de métodos psicotécnicos. Estos consistían en la decoración de la ... (ver texto completo)