Los orígenes del pensamiento racial catalán arrancan de la década de 1880, en plena Renaixença, con la aparición de los primeros estudios etnográficos y raciológicos de Sampere y Miquel, J. M. Batista y
Roca y especialmente Pompeu Gener. Para el historiador, ir- Lluís Marfany, uno de los mejores conocedores de este periodo, el catalanismo no se aparta de la pauta marcada por el resto de nacionalismo de finales del XIX, el racismo los impregna a todos, como impregna toda la cultura de la época.