Para mí, una persona que cree en lo que otro predica (sea ese otro Jesús, Buda, Mahoma, Arjuna, o en quien sea, porque eso da exactamente lo mismo), una persona, repito, que cree en lo que otro predica y orienta su vida de acuerdo con una doctrina, es un ser humano de segunda clase. Uno puede no tener certezas, pero eso no le da derecho a insultar a la inteligencia.