El
lavadero antiguo de
la Quiñonería en donde se juntaban las mujeres del
pueblo a lavar sus ropas. Al lado opuesto estaba la
fuente pública. Las dos cosas son ya una reliquia del pasado, que se deben de conservar para que sepan las generaciones venideras, un poco por encima, como se vivía en nuestros
pueblos, ya abandonados a su suerte. Porque la verdad es que la poca vida que tienen se está acabando. Dentro de pocos años, tendremos tantas
ruinas diseminadas por nuestra provincia de
Soria, que lo
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