Lo siento, no es mi ídolo. Los de izquierda (como ya le dije hace años al anterior secretario general, Angel Colom) me parecen unos tiernos; lo que me molesta es la mentira.
Por cierto, en la época que Apeles llegó a Cambrils, tenía unos mil quinientos habitantes entre la vila y la playa. Hoy cuenta con más de treinta mil. Entonces no pasaba desapercibido ni el gato y todos conocían a Apeles Carod.
Por cierto, en la época que Apeles llegó a Cambrils, tenía unos mil quinientos habitantes entre la vila y la playa. Hoy cuenta con más de treinta mil. Entonces no pasaba desapercibido ni el gato y todos conocían a Apeles Carod.