Da gusto ver lo atareadas que están estas cuatro mujeres haciendo cada una su labor. Estas fotos ya no son habituales en nuestros días.
Un saludo Deza
Por favor: Álguien debería decirnos quienes son las personas de la presente fotografía pues yo no conozco a ninguna. Veo que están tan atareadas en sus labores.
Gracias.
Labor

Sustantivo femenino.

Viene del verbo latino laboro, laaboras, laborare... y sigifica, trabajar.

El diccionario le da las siguientes acepciones.

1 trabajo*, tarea, faena, tajo, quehacer, ocupación*. holganza, pasividad.
2 laboreo, labranza, cultivo. ... (ver texto completo)
Refrán popular:

"Rómpese por diez partes el vestido,
y no se descose lo bien cosido."
Profesión: Sus labores.

Viendo esta bonita fotografía me viene a la memoria el trabajo que realizaba la mujer en mi edad infantil y juvenil. Todas ellas tenían en su haber muchas horas dedicadas al hogar haciendo la comida, remendando pispajos, haciendo la merienda para el marido, arreglando a los niños para la escuela, amansando para ir al horno, atender a las gallinas, a los cerdos, ir al río a lavar la ropa, al río a fregar los cacharros... Y todo esto se resumía en su tarjeta de identidad ... (ver texto completo)
Bueno abuelo, pues ya sabes lo que hay que hacer para parar un burro, es decir: Soooo Buurrooo
Bueno. Creo que el burro se nos ha metido hasta en la cocina y que esta noche lo vamos a ver hasta en sueños. Lo dejaremos descansar unos días no sea cosa que "pierda el apetito" tal como le pasó al de la poesía. Un abrazo
El león y el asno presuntuoso.

De nuevo se hicieron amigos el ingenuo asno y el león para salir de caza. Llegaron a una cueva donde se refugiaban unas cabras monteses, y el león se quedó a guardar la salida, mientras el asno se metía en la cueva coceando y rebuznando, para hacer salir a las cabras.
Una vez terminada la acción, salió el asno de la cueva y le preguntó al león si no le había parecido excelente su actuación al haber luchado con tanta bravura para hacer salir a las cabras.

¡Ha ... (ver texto completo)
El león y el asno.

Se juntaron el león y el asno para cazar animales salvajes. El león utilizaba su fuerza y el asno las coces de sus patas. Una vez que acumularon cierto número de piezas, el león las dividió en tres partes y le dijo al asno:
La primera me pertenece por ser el rey; la segunda también es mía por ser tu socio, y sobre la tercera, lo mejor que puedes hacer es largarte si no quieres que te vaya a comer lo mismo que a las presas.

Para que no te pase las del asno, cuando te asocies, ... (ver texto completo)
El contrabandista
Anónimo

Todos sabían que era indiscutiblemente un contrabandista. Era incluso célebre por ello. Pero nadie había logrado jamás descubrirlo y mucho menos demostrarlo. Con frecuencia, cruzaba de la India a Pakistán a lomos de su burro, y los guardias, aun sospechando que contrabandeaba, no lograban obtener ninguna prueba de ello.
Transcurrieron los años y el contrabandista, ya entrado en edad, se retiró a vivir apaciblemente a un pueblo de la India. Un día, uno de los guardias ... (ver texto completo)
El burro del Rey

Había un rey que tenía un burro y se le metió en la cabeza que el asno tenía que hablar. Entonces un día, llamó a uno de sus consejeros y le dijo en tono firme:
- ¡Te ordeno que hagas hablar al burro!
-Su majestad, -le contestó el consejero, eso no es posible porque los burros no hablan.
- ¡Si no haces hablar al burro, -sentenció el rey-, serás ejecutado!.
-Pero Su Majestad, le ruego entienda que no es posible hacer hablar a un burro.
-Eso es cuestión tuya...
Y el rey mandó ejecutar al consejero.
Llamó a los otros consejeros y cortesanos y uno a uno les dio la misma orden y al recibir la misma respuesta, los mandó ejecutar igualmente.
Ante la imposibilidad de encontrar alguien que hiciese hablar al burro, salió del palacio y detuvo a varios transeúntes obteniendo la misma repuesta y en consecuencia fueron igualmente ejecutados.
Por fin detuvo a un campesino y le recibió la misma orden y advertencia en caso de no cumplirla.
El campesino permaneció pensativo unos instantes y le contestó al rey:
Majestad, ciertamente es una tarea difícil; pero no imposible. Recuerde Majestad que los burros nunca han hablado por lo que me tomará cierto tiempo en enseñarle.
- ¿Cuánto tiempo necesitas para hacer hablar al burro?, -preguntó el rey.
-Yo calculo Majestad que un año será suficiente, -contestó el campesino.
-En ese caso, llévate al burro a tu casa y si en el plazo de un año no has logrado que hable, serás ejecutado, -dijo el rey.
El campesino llevó el burro a su casa. Al verlo llegar, su esposa le preguntó por el animal y él le contó la historia.
- ¡Estás loco, los burros no hablan. Nunca lograrás que diga ni una sola palabra y el rey te ejecutará!, -le dijo la esposa en tono preocupado.
Ya sé querida que los burros no hablan. Pero recuerda que el rey me dio un plazo de un año y en ese tiempo el rey puede ser derrocado, morir, perder la memoria, arrepentirse de su decisión, abdicar y mientras tanto Dios dirá...
Moraleja: Si esperas a lo mejor se cae la pera. ... (ver texto completo)
SANTUARIO MUY ESPECIAL

En la India es bien conocida esta historia protagonizada por Nasrudín y que a continuación os voy a relatar.
El padre de Nasrudín estaba al cuidado de un santuario muy célebre que era visitado por una extraordinaria cantidad de fieles. Acudían a él toda suerte de devotos para rendir culto. Se había hecho muy famoso. A lo largo de los años, tanto había escuchado Nasrudín hablar sobre las verdades espirituales, que él mismo se propuso viajar y adquirir así un conocimiento ... (ver texto completo)
No se trata de un caballo alazano el que montan mis dos buenos amigos, pero me recuerda aquel quinteto medieval que dice:
Sobre un caballo alazano
cubierto de galas y oro
demandan licencia, ufanos,
para lancear un toro,
dos caballeros cristianos.
Y, puesto que este link va de burros, voy a participar con este viejo cuento:
El tío Cándido era una buena persona. El nombre le hacía justicia con su condición de bonachón e ingenuo. Era un señor ya mayor, vivía cerca de nuestro pueblo de sus tierras ... (ver texto completo)
Cuentan de un burro, que un día
Tan cansado se sentía
Que en su casa, en el pesebre
Ni la cebada comía.
Y el amo lo consentía
Pues siempre tuvo presente
Que si el burro no comía
Mejor, más economía.
Hasta que un día el borrico
Perdió toda su valía ... (ver texto completo)
Al fondo se ve la ermita de San Roque.