Siguiendo con mis recuerdos de Deza y sabiendo que hubo de todo, quiero recordar que, a pesar de que no me gustaba pelear, hube de hacerlo con Vicente Angulo. Este hombre, ahora Juez de Paz, era lo que se llama un verdadero trasto y en una ocasión, creciditos los dos, aunque él con un año más, se atrevió a retirar los postes que preparábamos para lo que sería después el entablado para ver los toros, con nuestras respectivas cuadrillas. Cuando me enteré le increpé y nos enzarzamos en una pelea que ... (ver texto completo)