Sólo para aclarar que esta vista no es del invierno, si no de la primavera, ya que está hecha el 2 de Mayo de 2009, sábado, el día de la romería a al ermita de San Roque.
El Moncayo tiene sorpresas. Puedes verlo un día de agosto completamente limpio de nieve y a la mañana siguiente te lo encuentras con un manto blanco que quizá ya no desaparezca hasta la llegada de la primavera. Y también lo puedes contemplar canoso por mañana y limpio por la tarde. De todas maneras contemplar el Moncayo es una gozada.
Un abrazo.
Un abrazo.
Un abrazo.
Un abrazo.