En 824, segunda batalla de Roncesvalles, los navarros de Eneko Aritza derrotaron a los francos y a algunos vascones pro-francos (como el propio Asenari, consanguíneo de los Aritza). Lógicamente los españoles como tal no existían y los francos eran un pueblo germano. Me inclino por el valle de Echo como escenario de ésta batalla, pues el conde Aznar lo había perdido de manos de García el Malo, hijo de Ibn Belascot, jefe de los vascones del Pirineo central.
Arreko.
Arreko.