Hay dos faroles en la verja de la capilla dela Virgen del Rosario que son muy artísticos; pero que pieza que se rompe, pieza que se pierde y es una lástima pues pronto estaran fera de juego. Son iguales que aquellos que J. Mª Gabriel y Galan describe en su poesía de La Pedrada cuando describe que la procesión camina a la sombra de la luz de unos faroles que más bien se adivina que no se ve. Estos tampoco nos evitaran que tropecemos puesto que el primero que va a la sombra es el portador. Con todo ... (ver texto completo)