Al igual que en la gastronomía, en el variopinto mosaico que forma la península, cada región y, en muchas ocasiones, cada provincia tienen un fama, merecida o no, debido a determinados aspectos y costumbres que las caracteriza. Así a los andaluces se les considera alegres y jaraneros, a los catalanes interesados- la pela es la pela-, a los gallegos indecisos, a los aragoneses nobles y desprendidos, etc. Dentro de ese muchas veces falso baremo, a los sorianos se nos ha tachado inmerecidamente de rácanos ... (ver texto completo)