Dolores Ibárruri
Juan Cruz asegura que "los Ibárruri gozaron de una situación relativamente acomodada gracias al sueldo de Antonio, de los más altos de la mina, al trabajo de algunos de sus hijos y a la explotación de la pequeña huerta y de los animales que, como la mayoría de los aldeanos vizcaínos, completaban los ingresos familiares".
Pasionaria mantuvo durante toda su vida fama de un "genio de mil demonios y un temperamento que facilitaba reacciones de empuje, arrojo y energía para expresar
... (ver texto completo)
Dolores Ibárruri
No sabemos si también los
juegos infantiles que recuerda se los transmitió su madre, pero muchos de ellos nos suenan a sorianos: marro, cuerda, pita, pido que te vi, la rueda, zurrúscame la pelleja,
San Juan de Matute, tres navíos, jubilitero, milano, palillo, hincón, cuatro
esquinas, zapatito quemado, choromoro, salto del mojón, matarile, tablas, alfileres, tuta, canicas, Antón pirulero, truquemé. Ella los recuerda en su libro "El único
camino", como también los remedios caseros
... (ver texto completo)